Medio centenar de dibujantes asistieron a la presentación del catálogo de la exposición ‘Cariñetas y Garagotes: caricaturas, viñetas, garabatos y monigotes del Siglo XIX al XXI’, producido por la asociación ‘Se nos fue el baifo’ con la colaboración de la Fundación Cine + Cómic. En la presentación participan Fernando Fernández Morales, Director General de a Fundación la Caja de Canarias, Laura García Morales, comisaria de la exposición, Eduardo González, vicepresidente de la asociación ‘Se nos fue el baifo’, Malena Millares Ley, y Francisco Pomares, presidente de la Fundación Cine + Cómics. Durante su intervención, Pomares se comprometió a apoyar futuras iniciativas de la Asociación de caricaturistas y viñetistas canarios y propuso que la exposición, celebrada originalmente en Las Palmas de Gran Canaria, sea convertida en una exposición itinerante y trasladada a Santa Cruz de Tenerife, La Palma, Lanzarote y Madrid. La propuesta fue suscrita por la comisaría de la exposición, Laura Garcia, y por los autores presentes.

El catálogo presentado, del que se distribuyeron alrededor de un centenar de ejemplares entre los presentes, recoge los contenidos de la espléndida exposición realizada por la asociación de caricaturistas y abierta en el CICCA desde el 5 de octubre hasta mediados de noviembre del año pasado, con obras de José Hurtado de Mendoza, Alberto Manrique de Lara y Fierro, Eduardo Millares Sall, Rafaely, Manuel Padrón Noble, Galarza, Beuster, Morgan, Padylla, Carlines, Gecano, Antonio Cerpa, Abraham García, Eduardo González, Néstor Dámaso del Pino, Carolina Bonino, Laura Cubas, Gustavo Mederos, Irene Morales, Eva Núñez, y Moño. La exposición no solo representaba un recorrido por la historia del humor gráfico en Canarias, sino también un espejo de la sociedad y la cultura de la región a lo largo de los años.

La exposición, que ahora se repetirá en otras islas, tras ser convertida en un libro de 132 páginas, trasciende el mero entretenimiento; fue un testimonio de la importancia del humor gráfico y la caricatura como forma de expresión artística y un medio para reflejar la idiosincrasia y los valores de una comunidad. Además, funcionó también como homenaje a aquellos talentosos humoristas gráficos que, con su lápiz y creatividad, dejaron una huella indeleble en la cultura canaria y en la historia del humorismo.