La editorial Marvel y DC históricamente ligadas a las historias de superhéroes  en el sentido más clásico del término, han dado cabida durante los últimos años a otro tipo de relatos y formas de abordarlos que resultan un tanto inusuales. Estos autores han contado con el apoyo de editores como Stephen Wacker que ha defendido la necesidad de darles una oportunidad. Ante su insistencia la cúpula de la productora les permitió elaborar cinco ejemplares, ni uno más, para probar la viabilidad de sus propuestas y luego cancelaría la serie. En la nueva versión de los superhéroes, por ejemplo, Ojo de Halcón “afronta desahucios en vez de supervillanos, se deprime en su sofá o cede protagonismo a su perro”, según un artículo publicado en El País firmado por Tommaso Kocht. La publicación data del pasado 27 de noviembre y se titula, “Batman de copas, Capitana Marvel con ansiedad, Ojo de Halcón en el sofá: los superhéroes no solo salvan el mundo”. El crítico relata que tebeos recientes como C. O. W. L. se centran en temáticas tan llamativas como la lucha sindical de tipos con poderes, “ponen el foco en la miríada de cómics que ha cambiado el relato más habitual de los iconos de Marvel y DC”.