El historietista habló de su última obra ‘Solo seis’, de su trayectoria y de la evolución del cómic en Canarias en los últimos tiempos.
Eduardo González vuelve a la carga este año con un nuevo cómic: Solo seis. La historia de Salimata Sangare. La obra, publicada por Ediciones Idea y la Fundación Cine+Cómics, es una adaptación del libro de reportajes Héroes de Ébano del periodista Juan Manuel Pardellas, en la que se trata la llegada de un barco de personas inmigrantes a las costas de Canarias desde África en abril de 2003. Solo seis personas sobrevivieron el trayecto, de ahí el título del cómic. Recientemente, González fue entrevistado sobre este tebeo y su trayectoria por el periodista italiano Thomas Villa. La entrevista fue publicada por Tebeosfera en el último número de su revista, el 30 de la tercera época.
González explicó que la obra fue una propuesta del presidente de la Fundación Cine+Cómics, Francisco Pomares, siendo la cuarta adaptación literaria que realiza tras Mararía, La pistola que Millán Astray le regaló a mi abuelo y La Lapa, textos de autoría canaria. Sin embargo, a diferencia de todos ellos —excepto La pistola que Millán Astray le regaló a mi abuelo—, Héroes de Ebano era una historia real.
El hecho de que se tratase de un texto periodístico supuso un doble reto para el historietista. Por un lado, tenía una responsabilidad añadida hacia las personas que estaba representando, varias de ellas aún vivas a día de hoy. Además, estaba el hecho de que era una serie de reportajes y no un texto literario.
En su obra, González intentó mantenerse lo más fiel posible al libro de Pardellas, como ya había hecho en las otras adaptaciones que había realizado. Sin embargo, confesó profundizar más en la relación entre Salimata Sangare y su mejor amiga, que en el texto original es una parte muy escueta, pero sin inventar nada.
Por otro lado, González habló del apartado artístico de Solo Seis. Aunque la obra es en blanco y negro, en algunas ocasiones aparece el uso del color, algo que le sugirió Pomares. Él se decantó por el rojo para representar el mar cuando los personajes están atrapados. Su objetivo era transmitir al lector una sensación de peligro y representar el mar como una mancha de sangre.
A lo largo de la entrevista, el historietista también abordó su trayectoria y los cambios que ha sufrido el cómic canario en los últimos treinta años. Recordó que la insularidad siempre fue un gran problema a la hora de trabajar en la industria, ya que dificultaba el contacto con las editoriales. Por ello, agradeció el impulso que la Fundación le ha dado a la historieta en las islas, publicando a autores locales y noveles junto con Ediciones Idea, recuperando el Salón Internacional del Cómic y la Ilustración de Tenerife y abriendo nuevos espacios dedicados al Noveno Arte, como su sede o la Casa de la Historieta Manuel Darias, entre otras acciones.
Asimismo, abordó sus próximos proyectos, la mayoría con guionistas o adaptaciones literarias. Reveló que, entre todos ellos, hay uno personal, una recopilación de historias cortas similar a la que hizo en Dentro de la noche, obra publicada a nivel nacional por Astiberri en el año 2011.