Presentado en Barcelona el libro de Jotaele, publicado por la Fundación.
El dibujante José Luis Martín, conocido por generaciones de lectores como Jotaele, ha celebrado en Barcelona cincuenta años de trayectoria profesional en un acto íntimo y profundamente significativo, rodeado de su familia, sus amigos y algunos de los nombres que han acompañado su carrera a lo largo de medio siglo.
El encuentro, que tuvo lugar en el Grand Hyatt de Barcelona, ha sido concebido como una celebración cercana, casi doméstica, en la que conviven tres dimensiones inseparables en la vida de Martín: la familia, la profesión y la amistad. No es casual que entre los asistentes se encontraran sus cinco nietos, junto a sus compañeros de profesión, periodistas, editores y amigos de toda la vida, como Mayte Quílez, Maikel y Miquel Aparici de El Jueves; también Óscar Nebreda, Raquel Gu, su guionista Javier Pérez Andújar, Antoni Guiral y el periodista Jordi Canyissà, con otros compañeros de La Vanguardia como Josep Martí Blanch y Víctor Amela; además del director del periódico –Jordi Juan Raja-, que presentó el acto; Jose Luis y Dunia Villanueva, del Museu del Cómic de San Cugat del Vallés, o Nuria Ibáñez, hija del genial Francisco Ibáñez.
También, estuvieron presentes Josep Antoni Vidal, que fue profesor de Jotaele en La Salle y es una persona muy importante en su vida, además de algún compañero del colegio como Luciano Méndez, y su pandilla de toda la vida. Porque si algo define la trayectoria de Jotaele no es solo la constancia de su trabajo, sino la red humana que ha tejido a su alrededor durante décadas.
La presentación se desarrolló en un formato de conversación ágil y cercana, conducida por el director de La Vanguardia, Jordi Juan, quien fue hilvanando con solvencia y complicidad los principales hitos de la trayectoria de José Luis Martín. A través de un recorrido que puso especial énfasis en su prolongada etapa en El Jueves y su trabajo en la prensa diaria, la charla permitió reconstruir no solo su evolución profesional, sino también su mirada sobre el oficio. Martín reconoció sin ambages su actual cansancio ante la actualidad política, a la que definió como “reiterativa y muy aburrida”, y reivindicó en cambio su inclinación hacia un humor más atento a lo cotidiano, a esos pequeños absurdos que laten en la vida diaria. En ese sentido, subrayó su admiración por Jean-Jacques Sempé, referente de una sensibilidad que encuentra en lo aparentemente trivial un campo fértil para la ironía y la observación, y de los grandes maestros de la escuela Bruguera, como Ibáñez y Vázquez.
La conversación, que se prolongó durante algo más de una hora en un tono distendido y cómplice, concluyó con un turno de preguntas en el que los asistentes pudieron dialogar directamente con el autor.

José Luis Martín es una de las figuras más influyentes del humor gráfico español contemporáneo. Su firma está indisolublemente ligada a cabeceras y proyectos fundamentales del cómic y la sátira en España, especialmente a El Jueves donde desempeñó un papel clave no solo como autor, sino también como su director más longevo -23 años-, impulsor y descubridor de muchísimo talento. A lo largo de su carrera, ha contribuido a dar forma a una generación de dibujantes que han marcado el pulso del humor gráfico en nuestro país.
Su obra, reconocible por su inteligencia, su ironía y su capacidad para conectar con el lector, ha dado personajes imprescindibles del humor gráfico español, con miles de páginas o tiras como El Dios, o Quico, el progre. Y ha convivido siempre con una faceta quizá menos visible pero igualmente determinante: la de mentor. Martín no solo ha dibujado durante cincuenta años; ha ayudado a dibujar el mapa del cómic español contemporáneo. Su influencia se extiende mucho más allá de sus viñetas, alcanzando a autores que encontraron en él una puerta de entrada, un apoyo o una mirada cómplice.
Ese reconocimiento colectivo se refleja en la diversidad de asistentes al acto de su aniversario como dibujante, donde conviven nombres vinculados al mundo del cómic, como históricos colaboradores de El Jueves, figuras del periodismo y compañeros de su cuadrilla y su etapa estudiantil. Una mezcla que ilustra bien la amplitud de una trayectoria que nunca se ha limitado a un único espacio creativo.
La celebración coincide, además, con la reciente publicación de su libro 50 años de dibujos, una obra que recorre su trayectoria profesional y vital, y que cuenta con prólogo de Manuel Darias. Publicado por Ediciones Idea y la Fundación Canaria Cine+Cómics, el volumen acompaña la exposición dedicada al autor que permanece abierta desde hace un mes en la nueva sede de la Fundación en Santa Cruz de Tenerife, por la que ya han pasado más de mil visitantes. Martín regaló a cada uno de los asistentes a su aniversario un ejemplar dedicado del libro, como recuerdo personal de la celebración.
Más allá de los hitos profesionales, de las publicaciones y de los reconocimientos, el acto de esta tarde pone en primer plano un rasgo de José Luis Martín que quienes le conocen destacan de forma unánime: su capacidad para construir comunidad. A lo largo de cinco décadas, el autor ha reunido a su alrededor una constelación de afectos que trasciende lo estrictamente profesional. Su carrera no se explica solo por lo que ha dibujado, sino por las relaciones que ha cultivado, por la lealtad que ha generado y por el respeto que despierta en todos los ámbitos en los que ha trabajado.
Celebrar cincuenta años de oficio es, en su caso, celebrar también una manera de entender el trabajo creativo: como una práctica constante, rigurosa y apasionada, pero también como un espacio de encuentro, de complicidad y de amistad.
En tiempos marcados por la fugacidad y la dispersión, la trayectoria de José Luis Martín se presenta como un ejemplo de continuidad, de coherencia y de compromiso con una forma de hacer y de estar.
Esta tarde, en Barcelona, no se celebró únicamente una efeméride. Se celebró una vida entera dedicada al dibujo… y a las personas.