La autora participó en el episodio de Encuentros con Autoras emitido este miércoles, dentro del programa del VIII Congreso Internacional de la Fundación Cine+Cómics.

La historietista Claudia Carbonelli fue la protagonista del más reciente episodio de Encuentros con Autoras 26, emitido este miércoles como parte del VIII Congreso Internacional de la Fundación Cine+Cómics, que se desarrolló del 1 al 3 de junio. Carbonelli, quien lleva una década afincada en Tenerife, repasó su trayectoria durante el programa. En los años noventa, la autora trabajó en la mítica publcación Il Corriere dei Piccoli antes del cierre de la publicación en 1995 y, actualmente, está experimentando una segunda juventud en el mundo del cómic, llamando la atención de autores y editores de varias partes de Europa.

Tras su llegada a la Isla, se unió a grupos de Facebook, donde enseñaba sus ilustraciones. Así conoció a la escritora Silvia Dal Cin, con quien creó la serie Max Wolf & Co. Detective per caso para el mercado italiano. Carbonelli recordó positivamente esta colaboración. “Ella sabía contar exactamente lo que tenía en mi cabeza mejor de lo que yo nunca hubiese podido”, comentó. Sin embargo, no tuvo la misma consideración por la editorial Balzano Editore, que dejó la serie sin terminar.

La historietista reveló que ha intentado continuar la serie en Ediciones Idea, pero que todavía no ha encontrado un traductor para los libros. Con esta casa se encuentra, actualmente, publicando Las aventuras de Max y Ana, en la colección Los archivos de la Fundación. Como su propio nombre indica, la serie sigue las aventuras de Max y Ana, dos niños que imaginan viajar a diferentes periodos y conocer a figuras históricas como Julio César o Napoleón mientras leen un libro de historia.

“Me he dado cuenta de que los niños ya no imaginan como antes. Con estos tebeos quiero mostrarles de que hay otra manera de divertirse más allá de la tecnología y estimular su imaginación”, reveló Carbonelli. Es por eso que Max y Ana, los protagonistas de la historia, son dos niños con los que los jóvenes lectores “pueden sentirse identificados”, comentó.

Aunque, por ahora, solo se han publicado dos números, Carbonelli ya se encuentra moviendo la serie por el mercado internacional. En Italia, ha sido rechazada por varias editoriales debido a que el estilo de dibujo se ha considerado “demasiado anticuado”, según comenta la historietista. Sin embargo, ha logrado encontrar una editorial alemana dispuesta a traducir la obra.

La autora también reveló que esto no es lo único que está haciendo a nivel internacional. Además de continuar escribiendo y dibujando Las aventuras de Max y Ana, se encuentra realizando las pruebas de un tebeo para el mercado francobelga.