Coincidiendo con la celebración de Feria del manga y el tebeo de La Laguna, el colectivo agrupado bajo el nombre de amigos de Masters Of The Universe (MOTU), Señores del Universo escogió a Aguere para celebrar la primera convención que realizan en España y la séptima de todo el mundo.

Gran parte de los miembros de la asociación son alemanes, de hecho en tres ocasiones se ha elegido una ciudad cercana a Dusseldorf para celebrar los encuentros de estos apasionados por los muñecos e imágenes de un particular universo habitado por héroes y heroínas.

Las convenciones son apoyadas por la empresa Mattel propietaria de los derechos y comenzaron como una reunión de amigos, término que finalmente han elegido para referirse a los miembros originales y los que se han ido sumando con el tiempo. “Cada vez tenemos más expansión y cada vez se invita a más gente pero lo importante es el espíritu que se vive en estos días de personas a las que les puede gustar este mundo”, dice Daniel Weisker, uno de los organizadores.

La irrupción de la saga supuso una revolución, un cambio de mentalidad y de diseño en cuanto que se amplió su tamaño, así lo han seguido haciendo a lo largo de los años. Estas convenciones se han convertido en el espacio perfecto para compartir el mismo espíritu y la afición, conocerse y hablar sobre una pasión común, indica Eduardo Serradilla, miembro de la Fundación Canaria de Cine + Cómic que organiza la Feria. Para este aficionado supone todo un honor que los organizadores aceptaran celebrar este año su convención en La Laguna y más concretamente en la Casa de los Capitanes.

El origen es una colección de figuras de superhéroes, villanos o elementos interestelares de todo tipo que la empresa Matell sacó a la luz en los años 80 y a partir de aquí surgieron otras nuevas y se reeditaron algunas de las antiguas. En ese tiempo ha habido una serie de animación, cómics, videojuegos y una película, siempre con las vistas puestas en entretener, usar la imaginación y el juego como premisa fundamental.

MOTU ha tenido continuidad a lo largo de estos cuarenta años, pese a algunos altibajos en los que se ha mantenido un espíritu fundamental que se refuerza cada año con este tipo de convenciones. “Las reuniones nos parecen una forma estupenda de pasar el tiempo y así queremos darlo a conocer al resto del mundo”, indica Weisker.

Este aficionado dice que cuando se estrenó la película en 1987, tenía 12 años y acudió a la sala de cine con el corazón latiendo y una cierta incertidumbre pero cree que refleja con fidelidad el espíritu de la saga. “A todos nos ha encantado y además ayudó a mantener a los Master del Universo”, dice.