La gala de entrega de los galardones tendrá lugar el 21 de febrero como parte de la Original Art Expo de Orlando.
El Museo y Centro de Investigación Jack Kirby, ComicArtFans y Jack Kirby Estate anunciaron el pasado octubre la creación de unos nuevos galardones. Nombrados en honor al “Rey de los Cómics” y su mujer, los Premios Jack y Roz Kirby reconocerán la excelencia en la comunicación narrativa el próximo sábado 21 de febrero a las 17:30 horas como parte de la tercera edición de la Original Art Expo de Orlando, Florida, que tendrá lugar del 20 al 22 de este mes.
El hecho de que estos Premios se entreguen en febrero no podía ser más oportuno, puesto que Jack Kirby falleció justo ese mes en 1994. De hecho, murió el día seis, hace hoy exactamente treinta y dos años, tras dejar un legado colosal en el mundo del cómic y cocrear multitud de héroes como Capitán América, Iron Man, Hulk, Thor o La Patrulla-X, que se han convertido en auténticos iconos de la cultura popular.
Nacido Jacob Kurtzberg, de Kirby destacaba su desbordante imaginación, solamente igualada por su dedicación al trabajo, que le permitió crear a, literalmente, cientos de personajes y dibujar más de diez historietas al mes. Su arte destacaba por su carácter expresionista y por un dominio absoluto de la narrativa, que potenciaba el componente épico de sus historias. Fue, además, pionero en el uso de técnicas como el collage dentro del cómic mainstream estadounidense. Kirby se valió de ella para dibujar lo incognoscible y lo inabarcable. Por todo eso y más es recordado como “el Rey de los Cómics”, apodo que le dio Stan Lee en los sesenta.
Su primera gran creación fue el personaje de Capitán América, para la editorial Timely Comics, junto con el guionista Joe Simon, su primer gran colaborador. La icónica portada de Captain America Comics #1, de marzo de 1941, fue toda una declaración de intenciones y un comentario político. En una época en la que EEUU aún no había entrado oficialmente en la II Guera Mundial y en la que Adolf Hitler disfrutaba de cierta simpatía en el sur del país, Kirby y Simon presentaron a su nuevo héroe pegándole un puñetazo al dictador alemán.
A lo largo de las siguientes dos décadas, Simon y Kirby se destacaron en cómics de diferentes géneros, desde el romance, hasta el western, los superhéroes y la ciencia ficción. Sin embargo, la colaboración con Simon palidecería en comparación a la que Kirby establecería con Stan Lee durante los años sesenta. Junto con Lee, el dibujante redefinió por completo lo que era el cómic de superhéroes, creó gran parte del Universo marvelita y definió la Edad de Plata del Cómic.
Tras desacuerdos con los editores de Marvel por sentirse maltratado profesionalmente debido a que la imagen de Stan Lee crecía muy por encima de la suya, Kirby abandonó la compañía en 1970 para firmar un contrato exclusivo de tres años con la distinguida competencia: DC Comics. Ahí, desarrolló el Cuarto Mundo, una especie de intrauniverso dentro de la cosmología de personajes de la compañía de cual Kirby tenía pleno control, algo totalmente inédito en el cómic mainstream hasta entonces.
Como parte de esa cosmología propia, el historietista creó y desarrolló las series de Los Nuevos Dioses, Forever People y Mister Milagro, además de integrar la serie de Jimmy Olsen, el amigo de Superman. Con respecto a la serie de Forever People destacaba el hecho de que los protagonistas podían fusionarse en un único héroe mucho más poderoso, siendo un antecedente de los super sentai que conquistarían Japón y el mundo décadas después.
Tras cinco años, en 1975 volvió a Marvel donde se hizo cargo como autor completo de las series de Capitán América y Pantera Negra y creó las de Los Eternos, el Hombre Máquina y Dinosaurio Diabólico. Además, realizó la adaptación al cómic de 2001: Una odisea en el espacio, de Stanley Kubrick. Sin embargo, la relación entre Kirby y la compañía estuvo lejos de ser idílica, ya que el “Rey” intensificó su disputa con Marvel por créditos y compensación y por recuperar sus dibujos originales. Finalmente, en 1987, el artista recuperó unas dos mil páginas de originales de sus cómics de las más de doce mil que había dibujado.