El manga, que trata sobre la discriminación japonesa hacia las personas coreanas, vuelve a las librerías niponas gracias a la editorial Hosei University Press.
Las tensiones entre Corea y Japón son uno de los temas más espinosos de la geopolítica asiática. Anexada por el país del Sol naciente en 1910, la península coreana fue uno de los territorios que más sufrió la barbarie del ejército japonés durante la primera mitad del siglo XX. Aún después del final de la II Guerra Mundial y la liberación de Corea, las personas nacidas en este territorio seguían viéndose como ciudadanos de segunda en Japón. Ese racismo fue denunciado por el mangaka Osamu Tezuka en su historia corta Nagai Ana —traducida “el largo túnel”—, que vuelve a ser editada cincuenta y cuatro años después.
El manga fue publicado originalmente en la revista Sunday Mainichi en 1970. Hasta ahora, solo ha sido incluido en la primera edición del segundo volumen de Bajo el aire, una antología de historias cortas pertenecientes a la denominada “etapa oscura” de Tezuka, editada en 1972. La obra no aparece en ediciones posteriores del recopilatorio.
El protagonista de esta historia de cincuenta páginas es Moriyama, un hombre coreano que fue sometido a trabajos forzados durante la II Guerra Mundial y que obtiene la ciudadanía japonesa tras el conflicto. En un país en constante crecimiento económico como fue el Japón de mediados del siglo pasado, Moriyama busca progresar socialmente mientras oculta su origen étnico. Cuando este es revelado, el protagonista vuelve a tener que enfrentarse a los prejuicios racistas de la sociedad nipona, lo que aumenta su agonía.
La obra ha sido recuperada en Japón gracias a la labor de Hosei University Press, la editorial académica de la Universidad de Hosei. Su editor, Ken Akahane, la descubrió en 2023 mientras investigaba cómo se describía a las minorías étnicas en películas, libros y mangas japoneses y quedó sorprendido por esta historia de Tezuka. “Creo que no hay ningún otro manga protagonizado por una persona de origen coreano y que habla de la discriminación sufrida por esta población de una forma tan directa”, comentó en declaraciones recogidas por el periódico The Asahi Shimbun.
Este es el primer manga que publica Hosei University Press. El hecho de que Nagai Ana haya sido recuperado por una editorial académica certifica que esta nueva edición buscará potenciar la reflexión que la obra suscita en el lector, como documento histórico y de denuncia social. Por ello, esta edición se completa con ochenta páginas de comentarios realizados por seis expertos: Inuhiko Yomota, Hidehiko Honohama, Bong-Woo Lee, Tanji Kamiya, Seiichi Hayashi y Young-Mi Lee.
Las razones por las que la obra ha permanecido olvidada hasta ahora no han sido reveladas. En un artículo publicado en la página web de la asociación de críticos de arte AICA Japan el periodista Masashi Ichihara sostiene que se debe a que las editoriales no quisieron publicar una manga que abordaba de forma directa las acciones perjudiciales cometidas por el pueblo nipón y que contrasta la visión que relatan desde los medios nacionales, que solo se enfocan en el sufrimiento japonés en la II Guerra Mundial, minimizando sus crímenes.