El creador de ‘Fanhunter’ será uno de los autores invitados al evento, que se desarrollará del 7 al 10 de mayo en la Ciudad de los Adelantados.
San Cristóbal de La Laguna acoge este año la tercera edición de su Feria Internacional del Manga y el Tebeo, organizada por la Fundación Cine+Cómics y la Cátedra Cultural Moebius de la Universidad lagunera con el patrocinio del Ayuntamiento de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Del 7 al 10 de mayo, se llevará a cabo en el municipio un programa de actividades que celebrará el manga, el cómic y la cultura japonesa en conjunto, y del cual formarán parte varios autores invitados. Uno de esos creadores será el barcelonés Cels Piñol, uno de los historietistas nacionales con más sequito.
Piñol saltó a la fama durante los noventa con la publicación de Fanhunter, su obra magna, de la cual ha seguido realizando nuevas aventuras durante más de veinte años. En la historia, los fanes de distintas aficiones deben hacer frente a la dictadura del Papa Alejo I —basado en el fundador y propietario de la editorial Gigamesh y de la librería homónima—, quien desea acabar con todos los gustos populares distintos a los suyos: Las novelas de Phillip K. Dick y Desayuno con diamantes. Para ello, Alejo cuenta con la ayuda de sus tropas Fanhunter y Tintín Macutes.
El autor comenzó a realizar la serie en 1991, como un fanzine de distribución limitada que publicaba a través de su propio sello editorial: Gusa Cómics. De esos primeros números surgió un año después Fanhunter, el juego de rol épicodecadente, un juego de rol basado en el universo de ficción de Piñol y desarrollado por Xavi Garriga. Posteriormente, a finales de la década la serie comenzó a ser publicada profesionalmente por Planeta DeAgostini —editorial en la que Piñol trabajaba por aquel entonces—bajo su reconocido sello Forum. Después de varios años, el autor montó sus propias empresas, Fanhunter S.L. y Cels Animation, tras un litigio con la editorial. A partir de 2010, las nuevas aventuras de la serie pasaron a ser publicadas primero por Panini Cómics y luego por Editorial Gigamesh.
A lo largo de los años, la obra de Piñol se ha destacado como un ejemplo paradigmático de humor autorreferencial relacionado con la cultura popular y el fenómeno fan aplicado al contexto español. Gracias a ello, Fanhunter ha atraído a un gran número de lectores, que se han ido renovando a lo largo de los años.